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domingo, 13 de diciembre de 2015

POEMAS DE LANA DERKAČ, TRADUCCIÓN AL CASTELLANO DE LA DRA. ZELJKA LOVRENCIC




(Požega, 1969.) - poeta, cuentista, ensayista y narradora. 



EL DOCTOR ENERO
(Dr. Enero)


Medvednica* nos enseña lógica.
Me duermo en su cuesta vestida
de árboles.
En otra premisa la montaña como vestido tiene
también la oscuridad del quincuagésimo minuto
después de la medianoche
 concluyo que lleva pijama,
al menos su parte superior es negra. 

Despierto en la nieve.
La ventana se parece a la bolita de cristal de Año Nuevo
en la que estoy presa, lo creía.
La mañana ha lavado la oscuridad, toda certeza,
del número total de bajadas de ángeles.
No se ve exactamente por donde pasa la nieve
al blanco y enjuagado cielo de Sljeme*,
¿son ángeles los que también esta mañana están en los esquíes?,
recetados por orden del doctor Enero
y enviados a la pista de esquí
ya con la más pequeña dosis de copos de nieve.
Mientras el día se hace más claro,
ellos más rápido desaparecen por el valle
y los reemplazan otros esquiadores.
Pero algunos con alas siempre se quedan.       

El martes sueño:
Ya hace dos días la nieve hace orgías en Medvednica.
El camarero en vez de las tazas con el té
trajo la nieve y con ella tapó los cuerpos de los invitados.
Se hicieron blancos sobre las sillas y observan
como se va con el plato vacío. 


* Medvednica - montaña en Croacia Central, en el lado norte de Zagreb (N. de la T.).
*Sljeme - la cima más alta de Medvednica (1033 metros) - (N. de la T.).



PÁGINAS
(Stranice)


Soy abeja cuando mi lengua excreta la miel
y acaricia el prado soleado.
Con este sedimento sobre el habla
pego en el álbum dominguero 
las mujeres de Drškovci* que de sus canastas
bajan a los bancos la fiebre y los paisajes
en vez de nueces y queso fresco.
La más joven de ellas con su mirada escribe:
Me gustaría quedarme sobre la hierba largo rato
para poder hojear el cielo como a las páginas
- una nublada, otra clara,
una turbia…
Y humedecerme mientras espero que el valle de nuevo
fije su dioptría.
Las mujeres de Drškovci con gusto reconocen
que la niebla es el aliento del cielo y que esta mañana
sólo se acostó
 por corto tiempo.

Mientras parece que el cielo no respira,
el lunes en el partido de baloncesto de la tarde
lentamente pone en él las nubes.
Sólo de vez en cuando se alegra de veras
tantas pelotas con las que fue transferido
a la película lenta.  
 
 * Drškovci - la población que pertenece a la ciudad de Požega (N. de la T.).




COPY, PASTE


Según mi filósofo casero Davor, la mujer es
la encarnación de la queja.
Y Dios descansa el  domingo y yo no debería,
dice Davor.
Bajo el ciruelo día tras día
forma su sueño como si alguien en la computadora
repitiera: copy, paste.
En la penumbra soñé como se pregunta:
¿Señala la sombra presencia o ausencia?
Esta tarde yo también duermo bajo el árbol
porque él puede al mismo tiempo, con su copa y con su raíz,
crecer hacia dos rumbos opuestos
sin perturbar la paz del huerto.
Y llamo a Davor a la cocina.
Pero, él no come las albóndigas de ciruelas del año pasado
antes de sentir su gusto
mezclado con la canela en mi cara.

El viento lleva las aromas por el llano.
El viento comercia con especias.          



MALABARES
(Žongliranje)

La roca es gimnasta.
Flexible, se inclina y de una postura casi imposible
con sus caderas acaricia el cielo, y con el hombro el mar.
Al borde del continente, luz de luna, 
se agarra a su filo clavado al universo para no hundirse.

Los paisajes de ámbar en el cielo casi tocan
la otra roca, muela, crecida sobre la Tierra
al lado de la roca de la gimnasta.
Aquí la noche llega como la marea y se retira como bajamar,
revolviendo partículas de luz en vez de arena.
Hasta hace con ellas malabares.
La noche es la que moja el diente.
No el agua, no el té de salvia.
En la cima de la muela se encuentra el llano al que sube
para clavar más fácilmente la Luna en la pared.
            

***


Se acerca el fin del mundo y el muchacho en camiseta 
y en pantalones cortos, trata
de domesticar el trigo. Espía sus ceremonias
relacionadas con nacimientos y entierros.
El árbol del jardín es un negro. De origen europeo
y con corteza de color africano.
La vecina encendió un cigarrillo y mueve la mano,
corta el humo. Dice: Eduqué mis árboles
para que fueran delgados, y ellos engordaron
como amas de casa indiferentes.
Para que se parezcan bosque, ellos también tomaron
mis características.
     


El mundo se acerca a su fin.
Cada vez cuando la montaña eructa,
en algún lugar se activa un volcán.
La Tierra dormida alza el párpado
y se abre un cráter.
En el sendero desde el jardín hasta la montaña
acechan muchas sorpresas.
En ella está la gruta,
El khmer rojo y la revolución,
el marine estadounidense.
Mientras ellos se sostienen con las armas,
la Tierra no deja de girar.
La ira cambia a Dios
la sostiene sobre la palma de la mano
como a un globo que Él de vez en cuando sacude
sólo debido a la nieve.



HOTEL
(Hotel)


La señal del camino hacia el hotel muestra en dirección al cementerio.
Y, en verdad, los muertos en el restaurante
hacen sonar los platos,
en las habitaciones abren las ventanas y las puertas,
acostumbrados a la corriente de aire.
Uno observa como la cortina se inclina sobre la
camisa arrugada y sudorosa puesta sobre la silla.
La habitación se ofrece como dirigible así que el muerto
preferiría reservar la excursión de la tarde.
Otro, en la cortina, que incuestionablemente observa todas las acciones, reconoce al capataz.
Si el muerto pudiera sentir ira,
l niega la dignidad del mutismo, grita a la habitación é
que en su visión se ha transformado en campo nazi.
Sueña con Eichmann y sigue gesticulando;
es tan apasionado que el parqué debajo de él espera que resucite.
El tercer muerto echa una mano hacia la ventana
todo feliz porque el aire le quiere entregar la tela.
Ella pertenece a la habitación, será su vestido de boda.
Por fin está seguro de que llegó el momento de enlazarse
con esta habitación y que nunca más se irá del hotel para los muertos.   

  
   
ACERCA DE LA LLUVIA DE TIN* Y DEL COMIENZO DE UNIVERSO 
(O Tinovoj kiši i postanku svemira)

En los chorros abundantes de la poma de la ducha
sale la espesa lluvia de Tin*.
Granos del agua en los azulejos
componen el suplemento del baño.
En esta lectura el universo ante todo te deja soñar,
luego te da una bofetada, sin aviso, ni como familiar,
ni como agresor coetáneo.
Definitivamente, el universo no es tu coetáneo,
y el año nacido contigo, está muerto hace ya mucho tiempo.

Te das cuenta, la aurora en el baño lucha del lado de la luz
y a las 5:10 en punto va al ataque.
Y la pasta de dientes parte hace blanco el apartamento
antes de que el vapor de agua se transforme en las nubes del departamento.
Sólo el vapor planta las cabezas de coliflor en el campo celestial.
Multiplica las plantas que se riegan solas
y por eso no necesitan al jardinero.

El río en el desagüe, blanco del cielo devorado,
parece demasiado artificial y no podría ser actriz.
Captas el momento cuando los meridianos bostezan
y se extienden sobre globo.
Comprendiendo que necesitan justo el ejercicio de estirarse,
sin réplica se ponen en un círculo.
El perezoso río que tropieza con ellos, no logra frotar
su fondo turbio.
Las montañas, en vez de limpiar el suelo,
con las rocas empastan el baño lleno de huellas.
Y suben
para ahogar con la almohada el cielo no imponible.
Y se suben
y nadie puede parar el caos.


* Tin Ujević (1891-1955) - fue un destacado poeta croata (N. de la T.).  
* Asociación a los tres primeros versos del poema Lluvia de Tin Ujević (N. de la A.). 




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