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domingo, 10 de abril de 2016

POEMAS DE ŽELJKO KNEŽEVIĆ




(TRADUCCIÓN DE LA DRA. ZELJKA LOVRENCIC)



(Gornji Rajić, Novska, 1943)


EN EL INSOMIO Y EN LA CENIZA Y EN MÍ MISMO
(U nesnici i pepelu i u sebi)

En el insomnio y en la ceniza y en mí mismo
No respondo con la canción del guerrero
Estas son sólo preguntas sobre algunas tristezas
En esta ruptura donde siempre cantamos sobre lo mismo
Mi relato a la desesperación presentida
A la sonrisa de tiempos remotos
En la arena, gracia dulce de todas las visitas
No hablo de la Libertad        
Con el espíritu y con la razón de los libres
Ni de los animales que se engendran
Siempre allá donde lo quieren los dioses
Estas nobles palabras
Preparan las manos para un gran encuentro
Crecidas en el silencio y de su voluntad
Y ya obsequiadas con el verso, polvo en la boca
Sed de tibias lluvias; luz lejana


LA CASITA EN EL JARDÍN CON EL CORAZÓN SOBRE LA PUERTA
(Kućica u vrtu sa srcem na vratima)

Quien tiene en el jardín la casita con el corazón sobre la puerta
y el jardín en la misma cima
y la cima en la cima de todas las cimas
saca provecho
y sonríe a la luz
que germinó
de un sueño
hueco

al final reconoce el camino
más claro de todos
bajo sí mismo

en su casita en el jardín con el corazón sobre la puerta.


ANTES DE LA MAÑANA
(Prije jutra)

En la mesa el sombrero y los guantes.
Y las perlas regadas.
L’amour, colorete rojo.
Y debajo de la mesa un perro de mármol.
Sin clorofila y sin pelos
Está lamiendo las migajas de pan regadas
Y dos tobillos rellenitos.
Dedos pálidos delgados
No hojean a Flaubert.
El odio transfiere el alma

De una eternidad a la otra.
Dos sombras nocturnas
Ponen las cartas
Y estudian el nuevo juego del engaño.
Y ya quemadas las velas 
Por la puerta de al lado
Entra la mañana.
Y antes de que amanezca completamente
Quiere saber
De qué están hechas
Esas dos sombras
Ya menos negras
Y más abrazadas.


AMANECER U OTRO POEMA MATUTINO
(Svitanje ili druga jutarnja pjesma)

No despiertes, duerme
Tan sólo las nubes tienen prisa de ir a bailar
Y en silencio como el llanto de los vivos
Vuelan al féretro de los muertos

No despiertes, duerme
El viento derramó en las alturas la ceniza de la noche
Que baja cada vez más ligeramente
Y  me ahoga y queda en mí

No despiertes, duerme
Los pájaros ya mueren volando
Y cada vez los hay menos 
A través de mí sopla el viento
Y por mis entrañas recoge las excusas
Y arranca las ansiedades de repente germinadas

No despiertes, duerme
Este amanecer de la carne de la noche
Arranca la raíz del sol
Y cada mañana lo planta de nuevo
En nuestra ceguedad. 


PRELUDIO DE ALEGRÍA CON ÁNGELES MUERTOS
(Preludij radosti s mrtvim anđelima)

Ángeles de alas extendidas
Entran volando a mi habitación.
Los pateo como a pelota de futbol
por aquí por allá. Rumor de alas, confusión.
Quebrados, desnudos
caen bajo mis pies, a la locura.
Cuelgan y de las agujas de tejer.
¡Míralos y admira, mujer!
Ellos lo soportan todo pacientemente.
¡Ja, ja! ¡Je, je!
Que sentimiento de saber,
qué elástica lírica!
Les doy cada vez más fuerte.
A la carne, al hueso.
A la esencia de mi futura luz.
Nadie más sabe hacerlo
y no ve las razones para bajar 
a mi propio torrente sanguíneo.
Por fin, crearé una gran Obra
con ángeles muertos y otros
imposibles.


EL TIEMPO NUEVO, ANTIGUO
(Novo, staro vrijeme)

Del tiempo antiguo al tiempo nuevo
Dios no señala con el dedo.
Come un poco más de pan,
toma algo bajo el brazo,
los platos están lavados,
las ciruelas recolectadas rápidamente.

Del nuevo tiempo al tiempo viejo
¡no entres! no digas ni Buenos días,
tú ahora tienes tu tiempo, tu tierra,
tu mar y tu querida piedra,
en el lodo.

El tiempo nuevo ha apagado las velas
al tiempo antiguo, rompió el reloj.
No mires atrás a sus recuerdos.
El resto del vino tiembla en la botella
y algo germina del suelo, retoña
y devora la oscuridad, blanco de leche.

¿Lo ves? Se puede insertar
con la pala dentro del libro.              
   

NO PUEDO…
(Ne mogu)

No puedo como ese rayo
Que se quiebra en tus ojos
Y en mis dedos impacientes
Ya blanco y a media asta
Ya rubicundo de vergüenza
Ni blanco ni rojo
No puedo, tiritando ante el amanecer
De estos años radiantes
Arriba hasta Ti o hasta Ti abajo
Al pan con la miel, a algo que es
Ilegible y no entra en el libro

No puedo con el pañuelo sobre los ojos
Hasta el umbral de mi casa vieja
Ni hasta tus canas 
Sobre el tu rosario regadas
No puedo, mientras mi hogar
Queman y derriban
Y antes del golpe, disperso
No viajo, no entro
A este huerto donde cada brote
Es la voz de la tierra ligera, negra
De la que creció
A lo abandonado y a lo melancólico  

No puedo de si expulsado
Al viaje lejano, a la palabra
O abrir ese grano pequeño
En el que hace ya  tanto tiempo se acumula
La carga indescifrable
De un mundo

Otoño, 1993  
                   



De la colección poética: En la punta del lápiz/Na vrhu olovke 

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