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domingo, 10 de abril de 2016

SELECCIÓN DE POEMAS DE VESELKO KOROMAN




(Radišići, Ljubuški, Bosna y Herzegovina, 1934) - escritor e historiador de literatura; poeta, novelista, cuentista,  escritor de crónicas de viajes, crítico literario.


DESDE MI CAMINO 
(S mog puta)

Que vuelva al monte, allá,
de vez en cuando, enojado, le grito al Sol,
a la inteligencia atrevida. Porque veo, aquello
que no entiendo cuida mi juicio
apoyando a mi ser de todas partes.

Puedo encontrarme así contigo y
Con tus niños pequeños, donde quiera.
Sin dudar de mis actos.
Igual que tú que, misteriosamente curado,
puedes soportar el crepúsculo.


DE LAS PUPILAS MISTERIOSAS
(Iz zjena otajnih)  

Centelleando desde allá, ¿quién sabe
 cuándo?, una onda de luz, joven,
que se mueve como el viento
de izquierda a derecha alrededor de las cosas,
todavía está de camino.

Y no llegará mientras sus
bellas hermanas mayores,
no me lleven detrás de esta piedra
de trescientos colores, allá

donde está el tiempo.


  
A FINALES DE JULIO
(Koncem srpnja)

Como la gata, me siguió, hasta
el olmo, en el norte. Aún
consciente, Sol del cielo, de todos
querido. Y luego, en noviembre,

igual que yo, se cansó de la luz, ya
demasiado viva, cien pasos delante de él.
Pero, en realidad, ¡¿cómo no cansarse?!
Desde que él, sin ojos, arriba vaga,

por misericordia por nosotros arde. En medio
de todo, ciego blanco al que riño
cuando empieza en mi espíritu la tarde,
aquella anterior, después de él
no sé cómo es ni de quién.


SOBRE MI PALABRA
(Nad mojom riječi)

Ahora, y cuando me vaya, quién quiera qué seas
Que sea siempre clara 
tu pupila. Y que no te entregues, conmigo
a rumores aledaños, tristezas matutinas.  

Lleno de anhelos, pido sólo eso.

De este barranco donde me arremete la tentación
de llamarte; ¡ya! hacia mí.
Con la voz del pico de un pájaro, con el eco
de mis estremecimientos en la tierra.
 
Para no estar solo.


POR MI CUERPO
(Po mom tijelu)

Crece el cabello allá donde ayer
no había; en un crepúsculo fraternal,
nuevo, en el cuello del león.

Y allá, entre las estrellas,
un sembrado, campo
 limpio, donde irrumpe
 lo que hasta ahora no se oyó.

Si pudiera, pienso,
en tales rayos ir de caza,
llegar donde alguien, antes de acostarme.

 En la reunión vespertina, allá.
No ahora queridos míos. Es tarde para
cuentos. Mañana hay que levantarse

de nuevo.


¿ES UNA ALUCINACIÓN?   
(Je li privid?)

¿O es una realidad sin fin,
turbia como el miedo?, que en realidad
pienso y grito de dolor - es
poco importante, en verdad, ahora.

Y aún menos que La Tierra
y el hombre en ella pronto no existirán.
Ni las obras de él, de los tiempos suyos,
ningunas.


En este momento es poco importante,
en verdad, que el Universo completo,
también muera y con él,
por fin,
 la misma muerte.

Lo que es importante, hasta la inconsciencia,
es el por qué de alguna manera se encuentre algo,
en algún sitio o tiempo.
Que tiene que existir y para nosotros,
si locos no estamos, aquel que lo sabe.


DIGO OFENDIDO
(Velim uvrijeđen)

Si el desorden, la noche gobiernan,
 tengo que sacar en seguida de sí energía
sonora, compuesta por la ira
comprimida en un tambor
más sonoro que
un silbido increíble. .

Y con ella destruir, en chillido salvador,
lo que me, sin voz, silenciosamente,
en sí recibe. 

Basta de prisa por hilos extendidos
aquí y allá, hasta los bordes perdidos.
Qué explote en seguida este artefacto
de estallidos amargos, si el caos,
la noche, gobiernan. 

De la colección poética: Yo, el viajero/Ja putnik 



Traducción: Željka Lovrenčić


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