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miércoles, 20 de marzo de 2013

DOS POEMAS DE LANA DERKAČ (CROACIA)





Traducción: Dra. Željka Lovrenčić

TRIBUS

 (PLEMENA)



Crikvenica* hoy tomó tres posas
para fotografiarse. Pero, Davor y yo queremos
pasear por el pequeño continente de Rab.*
Si ya hubiese atardecido y ya brillara del mar,
yo diría: un planeta diminuto en una galaxia
espumosa y oscura.
Pero, al mediodía Rab es un panal del que resaltan
cuatro campanarios.
Noto surcos celestiales, salvación de los agricultores
para que no se aburran cuando lleguen al cielo.
Para que holgazanear no sea lo único que hagan en su jubilación celestial.

Por la tarde la bahía de la isla es la almohada soleada
del diminutivo de Sahara. Solamente más tarde en la pantalla
 de la máquina fotográfica se repetirá el verano
como si se tratase de fijar el querido trabajo.
Y unos meses más tarde parecerá que la máquina fotográfica
ha hospitalizado el verano. Le prolonga
la existencia para lo que hace pequeños pactos.
Como el pacto entre la playa y las esteras para tomar el sol,
El traje de baño y los granos de arena.
O el pacto entre la ola y la orilla; sólo el ojo inexperto
puede notar que los aliados se oponen
el uno al otro.
Como el verdadero Sahara ofrece escasa vida a sus
tribus, así y el diminutivo de Sahara
hace tribus de los recuerdos.
Estamos en el trayecto cuando ya oscurece.
Davor con mucha gana enviaría al gordito Lucero de la tarde
a  hacer ejercicios.

En Crikvenica comemos mermelada de manzana
y lavanda.
Para que las polillas no nos coman por dentro.

*Crikvenica  pequeña ciudad de la Costa Adriática (n. de t.)
*Rab – isla del Mar Adriático (n. de t.)    




INQUILINO DEL INVIERNO

(STANAR ZIME)


La ciudad dejó crecer su cabello carnavalesco,
estalactitas heladas.
Los presentó como tumores benignos.
Casi es perfeccionista cuando quiere
adaptarse a las reglas de conducta del invierno,
es inquilino que respeta las reglas.
Pero, todo con aspecto de tumor,
suena mal.
Zagreb podría disfrazarse de manera más ingenua.
¡Qué lindos son los troncos,
envueltos de musgo y nieve,
a la luz del mediodía!
  
Y mientras pienso en cirugías,
D. cambia el programa de televisión y como
un cirujano quita un anuncio antipático.
Me hace un guiño: ¿Lo arreglé, qué dices?
Respondo:
Ahora espera que por lo menos cinco años
no aparezca en ningún programa.
En este caso quizás te crea que no hizo
metástasis.   



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